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viernes, 3 de junio de 2022

Diario reflexivo: Gluck y los estereotipos de género.

junio 03, 2022 0 Comments

Durante una de las exposiciones del mapa mental realizado acerca de la artista asignada, se nos habló de Hannah Gluckstein, más conocida por Gluck, nacida en 1895. Prácticamente desde que tiene uso de razón, fue una artista rebelde que se opuso completamente a los estereotipos de género tan fuertes que había en su época, para presentarse de una manera completamente andrógina, pues vestía siempre con ropa masculina, y en todo momento, se declaró abiertamente lesbiana, sin darle apenas importancia al “qué dirán”. (Bolaño, E. 2019)

La mayoría de artistas que se han ido presentado en clase, eran únicas a su manera, pero Gluck me llamó especialmente la atención debido a su carácter reivindicativo, que, para la eṕoca en la que nació, es completamente inusual. No solo respecto a su manera de presentarse y actuar en sociedad, sino que su obra artística guardaba la misma fiereza y desafío de la autora, pues en todo momento se negó rotundamente a adscribirse a un movimiento, corriente artística o escuela. (Bolaño, E. 2019)

Si esta artista me llamó la atención, es porque puede servir de inspiración y de ejemplo para muchos niños y niñas. A pesar de que la sociedad occidental es infinitamente más tolerante y abierta con las personas del colectivo LGTB, todavía existen muchos prejuicios en torno a esta comunidad. Algunos amigos y conocidos de mi edad, han llegado a confesarme que si tuvieran un hijo gay o transexual, se desentenderían completamente de ellos, que además, ellos si tienen hijos, quieren que sea “normal”. A pesar de que, de puertas afuera, todo el mundo sea respetuoso con la comunidad, si fueran ellos quienes tuvieran a un miembro del colectivo en sus casas, no dudarían en tener actitudes extremadamente homófobas hacia ellos.

No solo debemos presentarle a nuestros alumnos personajes históricos como Gluck para que aprendan a ser absolutamente tolerantes con todo aquello que es diferente a lo socialmente canónico, sino que también hemos de dar a conocer a este tipo de personas para que, todos aquellos que tengan miedo de presentarse en sociedad tal y como ellos quieren, puedan encontrar en personas como Gluck un referente en el que fijarse que les ayude a ser quienes ellos realmente quieren ser. La sociedad está llena de personas “normales”, por lo que hemos de darle visibilidad a lo “diferente” para también, poder hacer que los niños comprendan que todo tiene cabida en este mundo. Solo así, conseguiremos la equidad y la igualdad social.

  • Referencias bibliográficas:

Bolaño, E. (2019). Gluck. HA! https://historia-arte.com/artistas/gluck

Gluck. (1937). Medallón [Autorretrato]. HA!


lunes, 30 de mayo de 2022

Diario reflexivo: Jinete Azul

mayo 30, 2022 0 Comments

 El grupo del Jinete Azul, o der Blaue Reiter fue un revolucionario movimiento artístico fundado en 1911 en Múnich por Vassily Kandinsky y Franz Marc, siendo el primero el más importante, ya que fue el principal impulsor de la filosofía del movimiento, y es que pretendían romper con lo dictado por el academicismo, queriendo crear un arte libre, poético y expresionista, que reflejara con exactitud la esencia de cada pintor. Recibe su nombre por el cuadro homónimo de Kandinsky, que reflejaba fielmente su ideología respecto al arte. El pensamiento de este grupo puede resumirse en que lo esencial del cuadro no es el reconocimiento de las figuras concretas de este, sino una sensación de resplandor colorístico. (Ruszczyk, N. P.) Se disuelve en 1913.

Con el arte que realizó este grupo, querían liberar la verdad más íntima que los rodeaba; querían revelar sus sentimientos mediante el color y la pintura. Se interesan en el misticismo y el simbolismo, así como en formas de arte tales como lo primitivo, lo popular, el arte infantil e incluso el de los enfermos mentales. Para sus fundadores, Kandinsky y Marc, la pertenencia a este grupo supone en su obra una temprana abstracción que influenciará su obra futura.

Como vemos en los cuadros, la realidad se deforma para dar paso a los sentimientos y las emociones más profundas del artista. Personalmente, la primera obra me transmite un sentimiento de inseguridad y de desorientación a nivel mental. Es un caballo vagando por páramos de diferentes colores, cada uno con una connotación. Parece que está buscando comida y, casualmente, a su derecha hay un hierbajo que podría servirle de alimento, pero está demasiado concentrado en su camino como para darse cuenta de que lo que busca, está delante de él. A mi parecer, esta obra es un reflejo de la divagación del pensamiento.

Por otro lado, a pesar de que la segunda obra también sea de Franz Marc y tenga motivos similares, para mí tiene una connotación completamente diferente. En esta ocasión, los colores son brillantes; en la anterior obra eran más apagados, pero en esta los colores vibran y te transmiten sensaciones diferentes: en esta ocasión, el azul ya no aparenta ser triste, sino que ahora refleja elegancia y seguridad: el caballo ha encontrado su sitio, y en general otros colores como el rojo y el amarillo ahora reflejan fuerza, pasión y viveza.

En conclusión, el grupo Jinete Azul tiene obras de mucha fuerza, sentimentalismo e interés en general, por lo que recomendaría investigar más acerca de sus integrantes y el legado que dejaron en el poco tiempo que tuvo vigencia el grupo. Muchos de los cuadros de este grupo pueden visualizarse en la exposición online del museo Lenbachhaus, por lo que recomendaría ir a su sitio web y fijarse en algunas de estas obras.

  • Referencias bibliográficas:

Marc, F. (1911). Blaues Pferd I [Cuadro]. Lenbachhaus.

Marc, F. (1911). Die großen blauen Pferde [Cuadro]. Lenbachhaus.

Poggi, D. (2020). El Jinete Azul (Der Blaue Reiter). 3 minutos de arte. https://www.3minutosdearte.com/movimientos-y-estilos/el-jinete-azul/

Ruszczyk, N. P. (s. f.) 47.-Explica las características generales del Expresionismo y especifica las diferencias entre los grupos alemanes El Puente y El jinete azul. Identifica, analiza y comenta El grito de Munch, La calle de Kirchner.

Villaroel Sneshko, M. (2020). «El jinete azul» un movimiento artístico que «no quería confundirse con el mundo». culturizando.com. https://culturizando.com/jinete-azul-movimiento-artistico-no-queria-confundirse-mundo/


miércoles, 27 de abril de 2022

Los mapas mentales: ¿qué son y por qué funcionan tan bien como herramientas de estudio?

abril 27, 2022 0 Comments

Los mapas mentales se definen como diagramas que representan varios conceptos relacionados que parten de un tema principal o una palabra clave. Normalmente, se estructuran de manera que esta idea en la cual se va a basar el mapa mental esté en el centro y que a partir de ella, salgan el resto de conceptos en relación a la misma. A la hora de organizar ideas de forma espontánea u ordenar lluvias de ideas, su utilización es buena y favorable. Asimismo, Tony Buzan lo define como una expresión gráfica que, con las muchas conexiones que se establecen, refleja el pensamiento irradiante, imaginativo y estructurado al mismo tiempo (Buzan, T. & Buzan, B. 1993); entendiendo el pensamiento irradiante como los procesos asociativos de pensamiento que proceden de un punto central o se conectan con él. (Muñoz González, J. M., Ontoria Peña, A. & Molina Rubio, A. 2011)


Como estrategia didáctica, los mapas mentales son de gran utilidad a la hora de recuperar, asimilar y relacionar conceptos con el fin de interiorizar y reconstruir el aprendizaje. Además, cabe destacar que este tipo de herramienta permite efectuar tareas relacionadas con la actuación lógica, como son la selección, organización y jerarquización de conceptos; así como análisis de frases, las cuales están vinculadas con el empleo del hemisferio izquierdo del cerebro. No obstante, implica también el uso del hemisferio contrario, ya que, la parte creativa de los mapas mentales conlleva crear estructuras gráficas, combinar conceptos, usar el color y la imagen… De esta manera, todo el proceso de creación de los mapas mentales favorece el uso del cerebro en su totalidad, favoreciendo que el estudiante tenga un mayor rendimiento a la hora de aprender, así como fomenta el aprendizaje significativo y su memorización a largo plazo, ya que, mediante el color, la imagen y la propia estructura gráfica, se refuerza la memoria comprensiva.  (Muñoz González, J. M., Ontoria Peña, A. & Molina Rubio, A. 2011)

Es una herramienta muy útil para el estudio ya que como se ha mencionado anteriormente, no solo refuerza la memoria comprensiva, haciendo que los contenidos se calen más en la mente del alumno y se recuerden mejor; sino que además da la posibilidad de sintetizar las ideas principales referentes a un tema partiendo de una palabra clave; de esta forma, el estudiante adquiere lo que yo denominaría el “esqueleto” del tema a estudiar. Una vez aprendido esto, desarrollar las ideas se vuelve una tarea más sencilla por lo que, por ejemplo, para estudiar de cara a un examen, podría ser de gran utilidad; tanto para economizar el tiempo como para estudiar de una manera más eficaz y provechosa.

Para la asignatura de Educación Plástica en la Educación Primaria, hemos puesto en práctica el concepto de mapa mental realizando uno acerca de la artista asignada; en mi caso, es María Helena Vieira Da Silva, y el enlace para poder ver la presentación, es el siguiente: https://prezi.com/view/3NMOHMNDZxRgj6vLTk53/ 


  • Referencias bibliográficas:

Buzan, T. & Buzan, B. (1993). The Mind Map Book. London: BBC Books. Versión en español: El libro del mapa mental (1996). Barcelona: Urano.

Muñoz-González, J. M., Ontoria-Peña, A. & Molina-Rubio, A. (2011). El mapa mental, un organizador gráfico como estrategia didáctica para la construcción del conocimiento. magis, Revista Internacional de Investigación en Educación, 3 (6), 343-361.


viernes, 18 de marzo de 2022

Análisis de The Corridor, de María Helena Vieira Da Silva

marzo 18, 2022 0 Comments

The Corridor es un lienzo pintado al óleo de 1950 realizado por la artista portuguesa María Helena Vieira Da Silva. Es un cuadro rectangular de 648 × 911 mm que fue comprado en 1953 por el Museo Nacional Británico de Arte Moderno, más conocido como el Museo TATE. No obstante, actualmente no está en exhibición.

Lo que más me llamó la atención de esta obra fue su abstracción y a su vez, lo tétrica que me resulta. Es profundamente abstracta porque no tiene apenas similitud con un paisaje o un espacio de la vida real, sin embargo, se puede ver que intenta imitar un pasillo. Asimismo, aunque a simple vista parezca un pasillo más, hay ciertos detalles un tanto sombríos que hacen que el cuadro tome connotaciones relacionadas con el arte de lo sublime.

Objetivamente hablando, lo que encontramos cuando observamos este cuadro es la representación abstracta de un pasillo mediante una composición geométrica que se extiende a lo largo de todo el cuadro. Dentro de esta composición, vemos líneas que forman cuadrados, rectángulos triángulos y rombos; únicas figuras en el cuadro. Es obvio que la línea juega un papel fundamental frente al color, que también hace presencia en la obra, pero de manera secundaria. Principalmente, vemos tonalidades pálidas en grises, beige y ocres; no obstante, si nos fijamos más en detalle, podemos ver variaciones de color que se salen de esta estructura geométrica y que parecen asemejar sombras, así como hay líneas de mayor fuerza y un color más oscuro que rompen la armonía y la serenidad en el cuadro. Este pasillo en cuestión, está representado de un modo en el que parezca que no tiene fin, ya que los cuadrados se vuelven cada vez más pequeños, haciendo que se cree una sensación de profundidad que termina por hacer que el ojo la perciba como interminable.

Léger, F. (1921) Tres mujeres.

Analizando esta obra de forma técnica, podemos ver que se inscribe dentro del paisajismo abstracto, estilo habitual de la artista y apreciable en este cuadro por la representación de un cierto paisaje con motivos y formas propias de la abstracción. Vieira Da Silva encuentra sus referentes en la cultura popular portuguesa, reflejada en elementos como los paisajes y la creación de mosaicos, así como también aplica las expresiones y las formas del arte moderno francés. Asimismo, en esta obra, perteneciente a su etapa temprana, se fija mucho en los métodos y las obras de Cézanne. Del mismo modo, se puede percibir una obvia obsesión por los espacios y la forma de representarlos, al igual que el pintor postimpresionista. Además, durante esta etapa, mezcla motivos del cubismo─presente en la constante utilización de figuras geométricas─, el futurismo─exceso y repetición de líneas y formas, intención de movimiento─y el constructivismo─cuadros construidos con formas geométricas muy definidas─.

María Helena Vieira Da Silva encuentra sus principales influencias en el cubista Fernand Léger, quien le impartió clase y, a partir de 1930, del grupo artístico denominado como Cercle et Carré, que buscaba promover la abstracción geométrica. Cabe destacar que es considerada una de las artistas portuguesas más influyentes del arte moderno y de la abstracción, habiendo sido galardonada con numerosos reconocimientos internacionales, así como su obra se ha extendido y ha llegado a grandes museos y exposiciones en países como Alemania, Italia, Portugal, España y Francia.

Analizando connotativamente la obra, podemos ver como se pretende representar un pasillo que poco a poco va deformándose e inclinándose levemente a la derecha provocado por la selección de figuras: las estructuras rectas se forman con cuadrados y rectángulos, mientras que en estas deformaciones que podemos apreciar, se crean principalmente con rombos. Asimismo, se observan zonas más oscuras de formas menos definidas que, desde mi punto de vista, representan sombras de personas. Personalmente, creo que aquí Vieira Da Silva quiso representar mediante un determinado paisaje el sentimiento de la ansiedad.

Creo que todos, en algún momento de nuestra vida, hemos tenido que cruzar un pasillo muy largo que nos daba mucho miedo por alguna razón, sobre todo durante la infancia. Yo, personalmente, cuando era más pequeña solía tener una pesadilla recurrente donde tenía que avanzar por un pasillo que nunca parecía tener fin. En ese sueño, nunca ocurría nada malo, pero el hecho de no encontrar el final y de no saber si estaba sola, hacía que, cada vez que tenía esa pesadilla, me despertara en un estado de intranquilidad y agitación muy intensa. Este cuadro precisamente me recuerda a ese miedo y esa angustia que producen estos espacios. Así mismo, las sombras, los cambios bruscos de color y el no poder percibir el final hacen precisamente que este sentimiento se acentúe.

En conclusión, a pesar de que a simple vista parezca un cuadro sin ningún sentido o profundidad, como le ocurre a la mayoría de personas con las obras abstractas, en el fondo si haces el esfuerzo de realmente mirarla e intentar procesar realmente lo que te suscita, acabas por determinar que es una obra con un sentido muy profundo que te puede llegar a evocar una serie de sensaciones ciertamente inusuales para una obra de arte, como es la ansiedad. En definitiva, es una obra que debería volver a estar en exposición, ya que el arte es algo que debe transmitir sensaciones, y este cuadro lo consigue sublimemente.


  • Referencias bibliográficas

Vieira Da Silva, M. H. (1950). The Corridor [Cuadro]. TATE. https://www.tate.org.uk/art/artworks/vieira-da-silva-the-corridor-n06189

Triado Tur, J. R, Pendas García, M, & Triado Subirana, X. (2015). Historia del Arte. Vicens Vives.

Advisor, T. (2020). María Helena Vieira da Silva. P55.ART. https://www.p55.art/es/blogs/p55-magazine/maria-helena-vieira-da-silva

Léger, F. (1921). Tres mujeres [Cuadro]. MoMA. https://historia-arte.com/obras/tres-mujeres-de-leger




martes, 1 de marzo de 2022

Estudio biográfico: María Elena Vieira Da Silva

marzo 01, 2022 0 Comments
  • Biografía

Vieira Da Silva, M. E. (1930). Autorretrato.

María Elena Vieira Da Silva nació en Lisboa el 18 de junio de 1908, y a la temprana edad de 11 años, comenzó su formación artística en la Academia das Belas Artes, en Lisboa, sin embargo, en 1928, se traslada a París, donde se matricula en la academia de la Grande-Chaumiere porque, inicialmente, muestra un fuerte interés por la escultura, pero finalmente se decantó por la pintura, lo que la lleva a centrarse más en esta modalidad. 

En 1930, se casa con el pintor húngaro Arpad Szenes, con el que produce conjuntamente obras de muy diversas naturalezas, realizando su primera venta en 1934, durante su primera exposición de arte. A pesar de que su carrera estaba en un punto culmen, en 1935 el matrimonio se instala en Lisboa, pero por proximidad del conflicto bélico, cinco años más tarde se ven obligados a trasladarse a Brasil, donde Vieira Da Silva tuvo contacto con muchos intelectuales de la época a la vez que organizó exposiciones que consiguieron ganar el afecto y el gusto de los brasileños por su obra.

National Portrait Gallery London. (s. f.). María Helena Vieira Da Silva [Fotografía]

En 1947, el matrimonio vuelve a residir en París y Lisboa alternativamente. Durante toda la década de los 50, se dedica a exponer sus obras de manera periódica en la galería de Jean Boucher en París. A su vez, la pintora llega a recibir varias distinciones gracias a su arte, como en la Bienal de Sao Paulo, la Bienal de Caracas y en el Stedelijk Museo de Amsterdam.

En 1956 adquiere la nacionalidad francesa, pero continuará visitando con frecuencia la capital portuguesa, y en 1960 llega a ser nombrada Caballero de la Orden de las Artes y las Letras. En 1963 recibe el Gran Premio Nacional de las Artes en París, durante el resto de los 60, llega a realizar numerosas exposiciones, tanto a nivel nacional como a nivel internacional. Por último, en 1970 es nombrada por su país natal como miembro de la Academia Nacional de Bellas Artes con el fin de reconocer el valor de sus obras. Continuará recibiendo distinciones y realizando exposiciones hasta el momento de su muerte, en 1992. Actualmente, muchas de sus obras residen en el Museo Solomon R. Guggenheim, en Nueva York, además de en el Tate, en Londres.


  • Estilo artístico

La obra de Vieira Da Silva se inscribe dentro del paisajismo abstracto. Sus pinturas son muy reconocibles por dos elementos: la construcción metódica de superficies mediante la acumulación de pequeñas líneas y formas geométricas y su constante interés de crear y representar espacios con dichas formas. Asimismo, sus pinturas ciertamente unen el elemento cultural y artístico portugués de los azulejos y los paisajes; con las refinadas formas y expresiones del arte moderno francés.

La etapa más temprana de su arte fusiona varios recursos del cubismo, futurismo y constructivismo, fuertemente influenciada por Paul Klee ya que, al igual que este, representa su propio universo de manera poética, utilizando la gradación y yuxtaposición cromática. Dentro de esta primera etapa, comienza a reflejar la sensibilidad que destacará dentro de su madurez artística. Como ejemplo de su más temprana obra, destaca A Partida de Xadrez (1943). No obstante, su obra sufre un punto de inflexión en 1948 donde se da paso a su estilo de madurez, más marcado por la utilización de perspectivas geométricas más complejas, compuestas por manchas de color que terminan por crear un conjunto irreal donde no existe un punto de vista fijo.

A partir de la década de los 50, el tema principal de sus obras será el ambiente de posguerra, el cual representará mediante ciudades quemadas o inundadas, callejones y paisajes varios, muchos de ellos ambientados en el atardecer. Asimismo, también muestra especial interés en las bibliotecas, el ajedrez y los naipes; temas que, definitivamente, serán recurrentes hasta el final de su carrera. Algunos ejemplos de este tipo de arte, se ven reflejados en composiciones como Les façades éboulées (1957) y Vielle Amérique (1958).

Vieira Da Silva, M. E. (1943). A Partida de Xadrez [Ilustración]

En obras de mayor madurez, simplifica el dibujo y reduce drásticamente su gama cromática, reduciendo los colores a uno o dos por lienzo, como ocurre en su obra L'Eclair (1965).

Posiblemente, una de sus obras más conocidas sea A Partida de Xadrez (1943), adquirida por el Estado francés. Aquí se refleja bien el estilo de la autora: como a través de pequeñas piezas geométricas conforma un gran mosaico. Esta obra se encuadra dentro de su estilo de juventud, dado a que el punto central del cuadro se identifica con mayor facilidad.

No obstante, la obra de Vieira Da Silva que más me llama la atención es The Corridor (1950). Me parece una obra tranquilizadora y a la vez tétrica. Aquí la artista pretende, mediante la repetición de formas geométricas, crear una representación de un pasillo, y a pesar de que los colores sean relativamente suaves, existe algo ciertamente inquietante en este cuadro que no lo hace bello, sino que lo acerca más a la estética de lo sublime. Las líneas que se deforman y las diferentes sombras que se pueden apreciar en este cuadro hacen de esta obra todo un festín de emociones, cada cual más perversa y retorcida que la anterior.

Vieira Da Silva, M. E. (1950). The Corridor [Ilustración].

Mientras que quizá, A Partida de Xadrez me transmite orden, belleza y tranquilidad, The Corridor me transmite soledad, inquietud y angustia.

El arte siempre ha estado muy relacionado con lo estéticamente placentero y lo bello, sin embargo, las composiciones de este calibre, a pesar de que me transmitan peores sensaciones, me hacen estar más interesada en la obra y el motivo detrás de su origen: por qué la pintó, con qué fin…

Asimismo, la abstracción de esta obra permite que cada persona la interprete con su propio criterio, lo que a su vez la hace más polifacética y, en mi opinión, más interesante.